La Vega, 1 de agosto de 2026.- La Iglesia en la República Dominicana vivió este sábado 1 de agosto una jornada de profunda alegría y comunión con la toma de posesión canónica de monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas como nuevo obispo de la Diócesis de La Vega, durante una solemne Eucaristía celebrada en la Catedral Inmaculada Concepción.
La celebración congregó a miles de fieles, sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas y representantes de movimientos apostólicos provenientes de distintas partes del país, junto a los obispos de la Conferencia del Episcopado Dominicano, quienes manifestaron con su presencia la unidad y fraternidad del episcopado dominicano.
Como parte del rito litúrgico, monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas realizó la profesión de fe, el juramento de fidelidad y tomó posesión de la cátedra episcopal, asumiendo oficialmente la misión de pastorear la Iglesia particular de La Vega en comunión con el Santo Padre y la Iglesia universal.
En su primera homilía como obispo de La Vega, exhortó a sacerdotes, religiosos y fieles laicos a fortalecer una Iglesia sinodal, cimentada en la comunión, la participación y la misión, manteniendo a Jesucristo como centro de la vida eclesial. Asimismo, animó a continuar anunciando el Evangelio con cercanía, especialmente entre las familias, los jóvenes y las personas más vulnerables.
La comunidad diocesana acogió con entusiasmo a su nuevo pastor, expresando su compromiso de acompañarlo con la oración, la corresponsabilidad pastoral y el trabajo evangelizador, en una nueva etapa orientada al fortalecimiento de la misión de la Iglesia.
La toma de posesión de monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas constituye un acontecimiento de gran relevancia para la Iglesia dominicana y abre un tiempo de esperanza para la Diócesis de La Vega, llamada a continuar anunciando el Evangelio y sirviendo al Pueblo de Dios bajo el pastoreo de su nuevo obispo.
El llamado a caminar juntos
Uno de los momentos centrales de la celebración fue la homilía de monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, quien invitó a sacerdotes, religiosos y laicos a construir una Iglesia donde la comunión, la participación y la misión sean pilares permanentes de la acción evangelizadora.
El nuevo obispo exhortó a mantener la mirada fija en Jesucristo como centro de toda la vida eclesial, recordando que la misión de la Iglesia consiste en anunciar el Evangelio, servir a los más necesitados y acompañar a las familias, los jóvenes y las comunidades en los desafíos del tiempo presente.
Su mensaje estuvo impregnado de cercanía pastoral y de una invitación constante a fortalecer la unidad entre las distintas realidades eclesiales, convencido de que la evangelización requiere el compromiso de todos los bautizados.
Las palabras del nuevo pastor fueron acogidas con atención por la asamblea y recibidas con prolongados aplausos, especialmente cuando expresó su deseo de caminar junto al pueblo que el Señor le ha confiado, escuchando sus alegrías, preocupaciones y esperanzas.
Un nuevo tiempo para la Diócesis de La Vega
La llegada de un nuevo obispo siempre representa el inicio de una etapa de renovación pastoral. Cada pastor imprime su estilo, sus prioridades y su manera de acompañar la vida de la diócesis, siempre en continuidad con la misión permanente de la Iglesia.
Para la Diócesis de La Vega, este acontecimiento abre un horizonte de esperanza. Los desafíos de la evangelización, la formación de los agentes pastorales, el fortalecimiento de las familias, la atención a los jóvenes, la promoción de las vocaciones y el compromiso social seguirán ocupando un lugar central en la misión diocesana.
La comunidad eclesial manifestó su disposición de acompañar al nuevo obispo con la oración, el trabajo pastoral y la corresponsabilidad que exige la vida de una Iglesia sinodal.

